Solo nos mirábamos suspirando

Mientras caminaba hacia el mostrador ambos de reojo nos mirábamos.


Yo sólo caminaba, mi intención no era clara, crucé dos calles entrando al lugar, un videoclub lleno de estanterías rebosantes de películas, a los primeros pasos que entré la vi a ella.

Era aquel entorno apagado y descolorido en donde dos grandes puntos verdes brillantes me señalaban junto a una sonrisa picara y seductora, acompañado de un sentimiento totalmente desconocido embriagador y sin sentido.

Mientras caminaba hacia el mostrador ambos de reojo nos mirábamos, fue entonces cuando un señor me atendió.

Yo lo miraba, veía su boca moverse pero para mi estaba mudo, aunque igual no tenía la intención de entenderle pues estaba totalmente intrigado e impaciente por voltear y verla de nuevo, ya que la curiosidad me mataba.

Al fin volteé y la vi camuflándose entre los estantes mirando uno y otro, mientras hacía eso yo empecé a seguirla.

Ella continuaba con su sonrisa pícara y una mirada imposible de rechazar,de pronto paró de caminar entre medio de los dos estantes más próximos a la puerta, luego salió por la misma y yo borracho y melancólico seguí tras ella.

Al salir me tomó de la mano y cruzamos a la acera del frente, nos sentamos en una mesada y ordenamos café, en la misma mesa no hablábamos, solo nos mirábamos suspirando y riéndonos entre tazas y tazas de café lo cual fue mejor que haber hablado.

De pronto me toma de la mano de vuelta y me tironea del brazo llevándome dos cuadras por la misma manzana hasta su casa, cuando ella abre la puerta le robo un beso, cierro la puerta bruscamente de una patada.

La habitación se llenaba de ropa revuelta por aquí y por allá, mientras nos besábamos entre risas y más miradas como aquellas tremendamente eufóricas.

Era algo fuera de serie, de pronto cuando solo queda la ropa interior que sacar el primer paso fue levantarla con mis brazos a nivel de mi cadera acompañado de más besos y lo próximo fue dar un tour por su casa tirando sillas, desordenando cosas, con el único fin de encontrar su cuarto pues nunca estuve en su apartamento.

Pero al fin llegué a su cuarto la recuesto sobre la cama y lo siguiente creo que es algo más personal y fuera de contexto.

El detalle más grande de la historia es que es un sueño, lo más extraño es que al mes tuve otro sueño con la misma mujer de ojos verdes y rápidamente al instante la reconocí ya que ella no hablaba me seduce incansablemente con miradas y sonrisas.

Igualmente creo que lo más relevante es que he conocido a una chica casi igual a la misma del sueño con esos ojos verdes saltones y ese pelo oscuro ondulado.

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